• Sofía Torres Caiza

Guía de adaptación al extranjero: sobrevivir a la nostalgia en 20 pasos


Estudiar en el extranjero es seguramente una de las mejores opciones para garantizar, no sólo una educación superior de calidad, sino también un cambio de vida y un crecimiento personal. Esta valiosa experiencia viene ganando más y más adeptos, sobre todo entre los diplomados en busca de un título de cuarto nivel al igual que el dominio de un idioma extranjero para añadir al currículum. Sin embargo todas estas ventajas exigen la adaptación a un nuevo medio.

Toda persona crece condicionada por el medio en el que se desarrolló. La comida, la música, el clima, la hora a la que se levanta el sol cada mañana, el idioma, el acento, y cada una de las cosas que conforman nuestro cotidiano son parte de nosotros y de nuestra percepción de lo que nos rodea. Cuando esto se produce se conoce como "choque cultural", es decir el encuentro entre lo que fue nuestro cotidiano por tantos años y lo que es normal en el lugar al que llegamos. Lo que nos es familiar no lo es más y comienza un periodo de adaptación a este nuevo entorno.

A continuación compilamos una serie de consejos para ayudar a que este proceso de adaptación sea lo más fácil posible.

1. Mantén una mente abierta

Estudiar en el extranjero se ve como un sueño hecho realidad. El mundo se abre a nosotros y tiene tanto por ofrecernos: experiencias, nuevos amigos, contactos, lugares desconocidos y una cultura por descubrir. Es normal que la euforia de un sinnúmero de posibilidades nos tenga obnubilados pero es igual de normal que esta emoción no dure indefinidamente. Mientras lo novedoso se incorpora a nuestro día a día los pequeños detalles molestos surgirán. Es en este momento que es importante mantener una mente abierta para no perder de vista que nuestra visión de “normal” no corresponderá siempre con lo que vivimos. Una mente abierta nos facilitará entender lo que nos molesta y evitará que nos encerremos en nuestro malestar.

2. Ten tus objetivos claros

Tomar la decisión de estudiar en otro país es un largo proceso de reflexión. ¿Dónde voy a estudiar? ¿Qué voy a estudiar? ¿Qué espero de esta experiencia? Esta reflexión nos habrá ayudado a definir nuestros objetivos y expectativas. Cuando la nostalgia llega con su maleta de recuerdos es fundamental volver a esta reflexión previa a la decisión que nos llevó a estar ahí. No pierdas de vista tus objetivos, esto te ayudará a superar los momentos difíciles y a enfocar tu energía en cumplirlos.

3. Aprende algo nuevo

No todo es estudiar. Es importante equilibrar los estudios con una actividad paralela que te permita relajarte. Las universidades cuentas con clubes de diversas disciplinas, tal vez esta es la oportunidad de tomar las clases de baile que nunca tomaste por falta de tiempo o quizás es hora de revivir el cinéfilo en ti. Realizar una actividad de tu agrado te permitirá darte un respiro al estrés diario y por supuesto conocer gente con tus mismos intereses.

4. Conoce gente nueva

Si bien las redes sociales y la tecnología son una maravillosa ventaja para estar en contacto con la familia y los amigos sin importar la distancia, que esto no sea impedimento para conocer gente nueva. Si bien descubrir una nueva cultura es algo muy enriquecedor no hay nada mejor que hacerlo a través de la experiencia. Conocer personas del país que se está descubriendo y entablar un verdadero intercambio cultural. Es una excelente oportunidad para crear lazos de amistad que te permitirán comprender mejor el país que visitas.

5. Haz lo que te gusta

Muchas veces estar en un país condiciona nuestra forma de actuar porque creemos que hay ciertas cosas que “debemos” hacer. Esos “imperdibles” propios de cada ciudad son sin duda interesantes pero que no se vuelvan un impedimento para darse un tiempo de hacer lo que realmente nos gusta. Si siempre fue de nuestro agrado salir a caminar al parque los domingos que no se pierda el gusto porque estamos en un lugar nuevo. Hacer lo que nos gusta es también una forma de aprender a apreciar los cambios que experimentamos dentro de la seguridad de nuestros pequeños rituales personales.

6. Conoce lugares nuevos

Siempre hay algo nuevo por conocer. Tal vez ese café por el que pasas cada mañana camino a la universidad o el pasaje empedrado a tres cuadras de tu edificio. Te sorprenderá ver lo grato que es descubrir nuevos lugares regularmente. Esto te permitirá apreciar la ciudad en la que te encuentras y aprovechar al máximo tu estancia en ella. Contra la nostalgia nada mejor que dejarse sorprender por nuevos entornos.

7. Disfruta de tu compañía

No vamos a mentir, vivir en el extranjero es una experiencia solitaria en muchos momentos. Pero esto no tiene porqué ser algo malo, todo lo contrario, conviértelo es una oportunidad para conocerte mejor. Si como la mayoría de los estudiantes viviste con tus padres durante tu educación secundaria esta es la oportunidad de aprender a ser independiente y de tener el espacio de intimidad que tanto reclamaste durante la adolescencia. Darse pequeñas atenciones como cocinarte algo rico a medianoche o tomar un largo baño sin que nadie te grite “Ya vas veinte minutos ahí!”.

8. Comparte tu cultura

Aprender sobre la cultura del país en el que está es importante pero compartir la tuya también lo es. Compartir esta parte esencial de ti ayudará a tus nuevos amigos a que te conozcan mejor. Este intercambio puede ir desde explicar alguna expresión que se te salió un día de mucho estrés, hasta una fiesta de especialidades gastronómicas. Es magnífico poder zambullirse en el recuerdo y dar a conocer al otro lado del mundo el dulce que acompaño tus lejanos días de infancia.

9. Siéntete triste

No hablamos de que te dejes morir con depresión en tu habitación. Sentirse triste de vez en cuando es completamente normal. No siempre las cosas serán color de rosa y cuando así sea sentirse triste es algo normal y necesario. No encapsules tus emociones, habla de ello con tus nuevos amigos pero también hazlo con tus amigos ecuatorianos que de seguro te levantarán el ánimo con gran eficacia. Nadie te juzgará por extrañar tu hogar.

10. Habla con tu familia

Siempre guarda un momento en la semana para hablar con tu familia. Puede que esta semana estés muy ocupada y que al día siguiente tengas que entregar un largo deber. Establece un horario con tu familia para poder comunicarte con ella y respétalo, de esta forma será más fácil para todos y se evitarán desfases por los diferentes husos horarios. Contar con un determinado momento a la semana para hablar con tu familia será en los momentos difíciles un oasis de paz.

11. La comunidad internacional

De seguro no eres el único estudiante extranjero en toda la ciudad. Estudiantes de todo el mundo están atravesando lo mismo que tú y en los momentos de nostalgia sabrán apoyarte. Estudiar en el extranjero es también la oportunidad de compartir con personas de muy diversas comunidades que sabrán entender lo que atraviesas mejor que nadie.

12. Celebra las fechas especiales

Así estés en China o en una estación de ski cerca de Montblanc puedes celebrar los feriados propios a nuestro país. Por supuesto no será igual pero resulta un ejercicio muy enriquecedor el adaptar nuestras costumbres al entorno. Seguramente será muy difícil conseguir los ingredientes de la Fanesca pero aun así nada te impide reunir a tus amigos a compartir una comida. Quizás resulte complicado quemar un monigote en la vía pública en año nuevo pero la esencia de esta tradición es quemar las cosas malas del año que termina ¿Por qué no quemar una lista de las cosas que no quieres que se repitan el año que comienza?

13. Comida: prueba y haz descubrir

Si bien encontrar ingredientes y productos típicos ecuatorianos será complicado en otros continentes nada te impide adaptar las recetas. Busca platos típicos con ingredientes que puedas encontrar con facilidad o haz la receta entera tú mismo. Probablemente no encuentres chifles listos en el supermercado pero de seguro encontrarás plátano verde para hacerlos tú. Aprovecha estas ocasiones para hacer descubrir la gastronomía ecuatoriana y también para descubrir la gastronomía local. Se pueden aprender muchas cosas compartiendo un plato de comida.

14. Música: escucha y has escuchar

Como la comida, la música es algo muy atado a nuestro entorno. Si bien todos conocen las súper estrellas internacionales cada país tiene su ícono musical y lejos de casa, escuchar música nacional se convertirá en un placer único. Haz descubrir los clásicos pasillos a tus compañeros de clase y escucha los éxitos nacionales. Aprender sobre la música típica de un país te permitirá entender de mejor manera esta nueva cultura, de igual forma compartir música ecuatoriana hará que tus nuevos amigos te entiendan mejor.

15. Pregunta

Puede parecer básico pero preguntar es algo elemental. ¿No sabes dónde es la parada de su bus? ¿No entendiste lo que el mesero le dijo? ¿No sabes dónde es la siguiente clase? ¡Pregunta! Lo peor que puede suceder es que no sepan responder y en ese caso, pregunta a alguien más. No sirve de nada angustiarse, la mejor forma de encontrar una dirección cuando se está perdido es preguntar. Si es en clase te permitirá aprender mejor y más de uno te agradecerá secretamente que el profesor repita las instrucciones para el proyecto final.

16. Recordar es bueno

Como estar triste es normal también lo es tomarse un tiempo para pensar en los buenos tiempos. Puedes poner tu canción favorita de tu época adolescente o mirar fotos del colegio o desempolvar tu libro favorito para leerlo por enésima vez. Cambiar el punto de vista suele resultar útil para apreciar las ventajas de esta nueva experiencia.

17. Viaja

Estás en un lugar nuevo y desconocido ¡Aprovecha! Las opciones de transporte son muchas: tren, autobus, avión, auto compartido o hacer autostop. Lo mismo sucede con el alojamiento que cuenta con muchas facilidades, desde opciones poco caras hasta hospedaje completamente gratuito para quienes estén dispuestos a probar el sistema de “couchsurfing”. Cada lugar que conozcas tendrá algo que ofrecerte para enriquecer tu experiencia en el extranejero.

18. Organiza tu tiempo

Muchas veces la tristeza es consecuencia de un sentimiento de angustia propio del estrés. Tienes mucho por hacer, por conocer y seguramente las expectativas (tuyas y de tus seres queridos) son muy altas. No dejes que todo esto te sobrepase y tómalo con calma. Para comenzar es importante que sepas administrar tu tiempo correctamente. Antes que nada define cuáles son tus prioridades y distribuye tu tiempo en función de esto.

19. Organiza tu espacio

Un ambiente caótico muy rara vez ayudará a crear un espacio en el que nos sintamos cómodos. Ahora que eres el único administrador del espacio que habitas es muy importante que conviertas este lugar en algo agradable y acogedor. Date gusto con la organización y la decoración pues eres tú quien habitará este espacio, apropiarte del lugar en el que vives te ayudará a sentirte como en casa.

20. Organiza tus finanzas

El dinero puede ser fuente de preocupaciones cuando no es administrado correctamente. Es muy importante que tengas este punto bien calculado para evitarte malos ratos durante tu estancia en el extranjero. Parte del proceso de adaptación en el extranjero es aprender a manejarte independiente y responsablemente. Organiza tu presupuesto según tus gastos fijos mensuales y nunca olvides guardar un poco de dinero en caso de emergencias.

Foto: Salomé Torres Caiza

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